Ética, Relaciones Humanas

Hablemos de Libertad

Una vez graduado de secundaria, elegí estudiar en la Universidad donde mi padre impartía clases. Durante mis estudios siempre me pregunté ¿Por qué él nunca influenció a sus colegas docentes para que fuesen condescendientes con su hijo?. Y aun más, me molestaba el hecho de que observé casos de influencias a las que fácilmente yo podía disponer, pero jamás sucedieron.

Esto siempre se lo agradeceré, ¿por qué?, pues es el motivo de esta nueva entrada al blog.

Hace pocos años el día de mi cumpleaños, él mismo me obsequió el libro “Ética para Amador” de Fernando Savater, del cual quiero compartir el siguiente extracto, para iniciar el tema de la libertad:

Las termitas, son hormigas blancas que en África levantan impresionantes hormigueros de varios metros de alto y duros como la piedra. Dado que el cuerpo de las termitas es blando (…) el hormiguero les sirve de caparazón colectivo contra ciertas hormigas enemigas, mejor armadas que ellas. Pero a veces uno de esos hormigueros se derrumba por culpa de un aguacero o de un elefante (a los elefantes les gusta rascarse la espalda contra los termiteros). En seguida, las termitas-obrero se ponen a trabajar para reconstruir su dañada fortaleza a toda prisa. Y las grandes hormigas enemigas se lanzan al asalto. Las termitas-soldado salen a defender a su tribu e intentan detener a las enemigas.

Como ni por tamaño ni por armamento pueden competir con ellas, se cuelgan de las asaltantes intentando frenar todo lo posible su marcha, mientras las feroces mandíbulas de sus asaltantes las van despedazando. Las obreras trabajan con toda celeridad y se ocupan de cerrar otra vez el termitero derruido… pero lo cierran dejando fuera a las pobres y heroicas termitas-soldado, que sacrifican sus vidas por la seguridad de las demás. ¿No merecen acaso una medalla, por lo menos? ¿No es justo decir que son valientes?

Por otro lado, en la Ilíada, Homero cuenta la historia de Héctor, el mejor guerrero de Troya, que espera a pie firme fuera de las murallas de su ciudad a Aquiles, el enfurecido campeón de los aqueos, aun sabiendo que éste es más fuerte que él y que probablemente va a matarle. Lo hace por cumplir su deber, que consiste en defender a su familia y a sus conciudadanos del terrible asaltante. Nadie duda de que Héctor es un héroe, un auténtico valiente.

Pero ¿es Héctor heroico y valiente del mismo modo que las termitas-soldado, cuya gesta millones de veces repetida ningún Homero se ha molestado en contar? ¿No hace Héctor, a fin de cuentas, lo mismo que cualquiera de las termitas anónimas? ¿Por qué nos parece su valor más auténtico y más difícil que el de los insectos?”

¿Cuál es la diferencia entre un caso y otro?

Las termitas soldados: Luchan y mueren porque tienen que hacerlo, sin poderlo remediar (como la araña que se come a la mosca).

Hector: Sale a enfrentarse con Aquiles porque quiere. Por mucha presión que los demás ejerzan él siempre podría escaparse de lo que se supone que debe hacer: no está programado para ser héroe, ningún hombre lo está.

A diferencia de las termitas, decimos que Héctor es libre y por eso admiramos su valor.

Nunca te dejes influenciar

¿Cierto que ésto es para rendirse?, pues se logró.

Cuenta el psicologo de la selección de futbol de mayores de nuestro país (Carlos Saúl Rodríguez), que en la epoca(2002) cuando la vinotinto inició su despertar, se iba a dar un partido en contra del equipo de Bolivia en la ciudad de Nuestra Señora de la Paz(Chuquiago marka, como la llaman sus indigenas). Como todo fanatico de éste deporte sabe, jugar en este escenario es muy dificil para cualquier equipo del planeta, ya que ésta ciudad está a 3650 mts sobre el nivel del mar.

Bueno, sucede que aterrizando el avión, se escucha a la aeromoza que está conspirando contra el éxito del equipo, diciendo:

“…Bienvenidos al aeropuerto internacional de la Paz, se les agradece a los señores pasajeros no dejar sus pertenencias….gracias por elegirnos como su línea aérea…ATENCIÓN: CAMINEN CON CUIDADO, PORQUE AQUÍ EL OXÍGENO NO LLEGA AL CEREBRO Y LA GENTE SE DESMAYA CAMINANDO…”.

Nuestros muchachos al salir del avión, buscaban tanques de oxígeno para no desfallecer…Y estimado lector, cuando una Persona cree que se va a desmayar, es casi seguro que ocurra.

Siempre recuerdo que a mis trece años de edad, tenía competencias de natación y era común escuchar:

“…yo comí pasta 3 horas antes porque comerla a otra hora afecta el rendimiento”.

“…yo me compré un traje de baño especial para 50 mts libre, porque existen trajes de baño para distancias medias y largas…”.

“…pastillas, suplementos alimenticios, horas de descanso, tipos de lentes,…”.

Son tantas cosas que si uno se pone a escuchar todo y se deja influenciar, se retira de la competencia. Lo que Importa es estar preparado para cumplir con la meta, y nunca dudar.

Y así llegamos a la palabra clave…LIBERTAD

¿Puede un pájaro por la mañana dejar de cantar, alegando dolor de garganta?

¿Ó un león puede dejar de comer carne… porque está en dieta?

Los animales (y no digamos ya los minerales o las plantas) no tienen más remedio que ser tal como son y hacer lo que están programados naturalmente para hacer.

Éste tema simpre lo saco a relucir en mis clases en la universidad y pregunto a mis estudiantes: ¿qué es ser libre?. La respuesta más común es: “Hacer lo que uno quiera profesor”.

En nuestra sociedad actual, parece que es muy común la afirmación de mis estudiantes, se los afirmo porque uno de los vecinos de la casa de mi madre cada vez que quiere celebrar algo, trae unos equipos de sonido y coloca la música a unos decibeles tales que las ventanas de las áreas circunvecinas tiemblan. ¿Será entonces que ésta persona está haciendo uso racional de su libertad?

Dice mi padre espiritual Mons. Enrique Ovies G., que: “Dios nos hace libres para hacer cumplir nuestros derechos así como también cumplir con nuestras obligaciones responsablemente; sin responsabilidad no puede haber libertad”.

La Responsabilidad

La libertad conlleva a la responsabilidad de nuestros actos. Es común dentro de mi entorno escuchar expresiones tales como las siguientes:

“Ese profesor la tiene agarrada conmigo, por eso salí mal en el examen……..me hizo un examen especial para que yo saliera mal”…Y lo que realmente sucede es que el fin de semana el estudiante se fue de fiesta y estudió unas pocas horas antes.

¿De quién es la culpa? ¿Quién es el responsable?. Pues,  no puede ser una persona libre sin ser responsable de sus actos.

Existen muchas fuerzas que limitan nuestra libertad:

  • Terremotos.
  • Enfermedades.
  • Tiranos.
  • Entre otros.

Curiosamente, las personas a veces se sienten felices de ser menos libres y dicen frases como éstas:

  • ¿Cómo vamos a ser libres, si los gobernantes nos engañan y manipulan?
  • ¿Cómo vamos a ser libres si estamos sujetos a lo que el profesor nos diga?
  • ¿Cómo vamos a ser libres si los delincuentes nos amenazan?
  • ¿Cómo vamos a ser libres si me falta dinero para comprarme buena ropa?

Parece que se están quejando, pero en realidad se encuentran muy satisfechos de saber que no son libres

…como no somos libres no tenemos la culpa de nada que nos ocurra…

Tips respecto a la libertad:

  • La mayoría de las veces, no somos libres de elegir lo que nos pasa.
  • Somos libres para responder a lo que nos pasa.
  • Ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo: Cuanta más capacidad de acción tengamos, mejores resultados podremos obtener.

Con respecto al último tip, hay un dicho que dice: “En la vida se gana o se aprende”. Michael Jordan uno de los grandes jugadores de baloncesto de la historia dijo alguna vez: “Fallé más de 9.000 tiros durante mi carrera, perdí más de 300 juegos, fallé 26 veces el tiro ganador, he fallado una y otra vez en mi vida y por eso es que tengo éxito”

Recuerden también, que Beethoven no tenía un buen oído, no escogió ser así, ¿Qué tal si se hubiese quejado toda su vida y no hubiese algo al respecto?, pues el mundo se hubiese perdido de sus grandes obras.

Por otro lado estimado lector, quiero compartir un extracto de la Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas(5, 1. 13-18):

Hermanos: Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación hermanos, es la libertad. Pero cuiden de no tomarla como un pretexto para satisfacer su egoísmo: antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la ley se resume en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pues si ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse. Los exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no se dejarán arrastrar por el desorden egoísta del hombre. Este desorden está en contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de ese desorden. Y esta oposición es tan radical, que les impide a ustedes hacer lo que querían hacer. Pero si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la ley.

En resumen

A diferencia de otros seres vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos, que es algo que a los pájaros, leones y las termitas no suele pasarles.

Parece entonces prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar.

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